• 1972 – Los orígenes. “Iris. Pasta all’uovo”

    Nicola Acrisio Columbro era un agente de ventas que siempre andaba de un lado para otro por trabajo. Con mil ideas y dos pasiones: la familia y la pasta casera de su mujer Iris. Encontrarse en la mesa con sus hijos y su plato de pasta preferido era el mejor momento del día.
    Gracias a las enseñanzas sobre la realización de pasta tradicional de su abuela, Iris Ghiandoni había aprendido, desde niña, a preparar láminas de masa. Unas láminas que, de acuerdo con la tradición de las Marcas y Emilia Romaña, resultan porosas, sabrosas y, sobre todo, finas: son el fruto de mucho “mattra e matarell” (artesa y rodillo en el dialecto local), pero también de largos viajes en bicicleta para ir a coger los ingredientes biológicos que cada estación naturalmente proporcionaba. Iris, de hecho, había aprendido que una pasta de calidad se consigue siempre con harinas molidas directamente por los propietarios del campo de trigo y con huevos frescos, de una granja de confianza.
    De este modo, durante una comida de domingo en familia, Nicola Acrisio Columbro se da cuenta de que tiene que dejar su trabajo para dedicarse en cuerpo y alma a sus pasiones. Corría el año1972 cuando, bajo su casa, nace la primera sede del Pastificio Columbro, “Iris – Pasta all’uovo”. Con una única y simple gran regla: “Todos nuestros productos deben poder comérselos nuestros hijos”.

  • 1977 – Lo biológico. “San.Ri”

    A los pocos años, Columbro hizo un viaje a Bolonia. Había recibido información de San.Ri, una asociación dedicada a la difusión de productos macrobióticos que sentía la necesidad de proponer a su público de referencia una pasta sana, natural y completamente biológica; en pocas palabras, una pasta de gran calidad que respetase plenamente el bienestar humano, las premisas de una alimentación sana y el medio ambiente.
    La filosofía de San.Ri apuntaba directamente hacia la sensibilización con respecto a lo biológico, término que, en aquel momento, no era tan conocido como ahora. Y Nicola Acrisio Columbro, titular de una factoría de pasta que desde siempre utiliza solo ingredientes conformes con la visión de la marca San.Ri, se propuso como obrador de producción de pasta artesanal con sémola y huevo provenientes de la agricultura biológica.
    El arte y la tradición de la pasta hecha en casa con materias primas naturalmente biológicas formaban ya parte fundamental de la empresa de la localidad de Fano. Otra idea exitosa de Columbro, una nueva línea de pasta producida por las sabias manos de Iris Ghiandoni, mujer de Nicola. Tras más de treinta años de reconocimientos y crecimiento constante en toda Italia y Europa, la marca de pasta biológica San.Ri se acaba convirtiendo, a todos los efectos, en propiedad del Pastificio Columbro.

    BIO
  • 1982 – De la tienda al obrador. La nueva sede del Pastificio Columbro.

    En menos de una década, la excelencia y el reconocimiento de los productos Iris – Pasta all’uovo y la pasta biológica San.Ri, comienzan a crear un boca a boca y una afluencia de clientela tales que superan, en gran medida, las manos laboriosas, que trabajan con mattre e mattarei, presentes en el pequeño obrador a disposición de Iris Ghiandoni.
    Nace así la necesidad de trasladar el arte de elaboración de la pasta del Pastificio Columbro de debajo de casa a un espacio más grande.
    El nuevo obrador, de 600 metros cuadrados, permitía, finalmente, llevar a más casas la pasta casera Columbro. La pasión, las ideas y los gustos de Nicola Columbro llegan, finalmente, a las mesas de familias que, con cada bocado de pasta Columbro, se ven envueltas en las agradables sensaciones y los sabores de antaño.
    Aunque el espacio sea mayor, el carácter artesano y genuino de esta pasta tan especial sigue inalterable. Así como permanecen intactos los secretos de la pasta Columbro que Iris, con su sonrisa y su orgullo, ha transmitido amablemente a las nuevas amas de casa (ya conocedoras, como ella, del arte de la elaboración de la lámina fina que cumple plenamente con la tradición de Las Marcas y Emilia Romaña).

  • 1995 – En Europa. “Bontà di Fattoria”

    La calidad y el carácter genuino de San.Ri pasta biológica e Iris – Pasta all’uovo se puede encontrar en puntos de venta de toda Italia. Su lámina fina junto con ingredientes biológicos y un proceso de elaboración de alta calidad artesanal, los convierte en un must de la pasta al huevo.
    Llegan, entonces, las primeras solicitudes también desde el extranjero. El público tiene curiosidad por conocer nuestro producto, reconocido a nivel mundial, pero aún no está acostumbrado al verdadero sabor de la pasta al huevo. Hasta aquel momento, Columbro realizaba una masa que llevaba, conforme a la tradición en la elaboración de la pasta, 7-8 huevos por kilo de harina. Lo que, hoy en día, corresponde a un 33%. Pero, tras múltiples viajes por Europa, se observó que al público extranjero le gustaba un tipo de pasta al huevo más ligero, suave y equilibrado respecto a nuestra pasta tradicional.
    Nace así la idea de realizar una línea de pasta con un porcentaje inferior de huevo en la masa. Bontà di Fattoria es la nueva marca de Columbro: una pasta artesanal con un 20% de huevos frescos, perfecta para paladares que aprecian condimentos ricos y sabrosos.
    Concebida inicialmente para el mercado extranjero, posteriormente se convierte en una alternativa de calidad a la histórica y tradicional Iris – Pasta all’uovo. En pocos meses, las solicitudes van aumentando, el Pastificio Columbro amplía entonces su obrador hasta alcanzar los 1200 metros cuadrados.

  • 2000 - No solo huevo. “Columbro. Le Specialità Italiane”

    A finales de los años 90, tras años de continuo estudio de harinas, huevos, sabores y prototipos de tecnologías que pudieran traducir, de la mejor forma posible, el carácter artesano de la pasta tradicional de Iris, Nicola Acrisio Columbro, impulsado por la misma pasión de siempre, comienza el nuevo milenio con un gran y ambicioso proyecto: mantener la excelencia que caracteriza una pasta de calidad y elaborarla ofreciendo múltiples soluciones fantasiosas en cuanto a ingredientes y formatos.
    Nace así la línea “Columbro. Le Specialità Italiane”.
    Más de 100 formatos entre pasta corta, pasta larga, pasta al huevo, pasta para sopa y pastas especiales de trufa, de setas, de azafrán, de naranja, de limón, de tinta de sepia…
    Más de 10 harinas diferentes entre trigo duro, farro, khorasan, Senatore Cappelli, timilia y otros muchos tipos de harinas biológicas al 100%.
    Junto a expertos del sector, se proyecta y se patenta una maquinaria alimentaria para la producción de tagliatelle. 30 metros de tecnología que no recalienta la masa, con el fin de conseguir un procedimiento similar a la producción artesanal. El obrador, a día de hoy, ocupa una superficie de 4000 metros cuadrados necesarios para llenar las mesas y deleitar los paladares de toda Europa: Suiza, España, Holanda, Francia, Bélgica, Alemania e Inglaterra…
    “Todos nuestros productos deben poder comerlos nuestros hijos”, así se manifiesta la pasión y la tradición de los productos del Pastificio Columbro.

  • 2014 – No solo pasta. 1800 Pregiata Dimora.

    1800 Pregiata Dimora es el lugar donde las excelencias y las especialidades alimentarias del Valle del Metauro, en la provincia de Pesaro y Urbino, encuentran su espacio ideal. Mermeladas, confituras, salsas de diversos sabores y salsa de tomate, cremas, velouté. Un viaje de sabores simples y ricos con el gusto propio de las materias primas cultivadas cuidadosamente y sin tratamiento alguno de pesticidas ni desinfestantes.
    Desde siempre, en todos sus productos, el Pastificio Columbro se centra en la calidad y la autenticidad de las materias primas. Esta recientísima línea de especialidades metaurenses pretende ser un tributo a los sabores de antaño, un abanico de hortalizas de temporada locales en pequeños tarritos de cristal, sin conservantes, acidificantes o colorantes.
    Porque, tras más de 40 años convencidos del valor añadido que suponen las materias primas auténticas y el carácter artesano de la tradición, el Pastificio Columbro sigue plasmando su filosofía en productos excelentes.